¿GIAMMATTEI AL SERVICIO DE LOS EMPRESARIOS?
El gobierno del
Presidente Alejandro Giammattei no pudo comenzar de peor manera que como la que
le ha tocado lidiar, pues este no tenía ni 100 días haber asumido el mando
cuando le ha tocado que enfrentar la peor crisis sanitaria de la historia
reciente del país. Y es que en las últimas semanas Giammattei ha tenido que
tomar decisiones que han resultado perjudiciales para muchas personas,
empezando por el sector empresarial que se ha visto fuertemente afectado en sus
negocios por la suspensión de labores, los trabajadores formales que se han
visto afectados por la suspensión de sus contratos de trabajo y el resto de la
población económicamente activa quienes en su mayoría pertenecen a la economía
informal que tampoco han podido realizar al cien por ciento sus actividades.
Hace unas semanas se
aprobó en el Congreso de la República un paquete de rescate económico en el que
se aprobaron prestamos con los que se financiará la implementación de programas
para mitigar los efectos del COVID-19 en Guatemala. También fue aprobada una
ampliación presupuestaria con la que el ejecutivo puedrá cumplir con varios
compromisos que se tenían pendientes.
El total de los
fondos que estarán disponibles para atender la emergencia del COVID-19 en
Guatemala, superan los 20 mil millones de quetzales, algo completamente sin
precedentes en la historia política del país. Sin embargo cuando todos estos programas
estuvieron en discusión en el Congreso de la República, hubo un tema que no fue
aprobado inicialmente, siendo esta propuesta aquella que buscaba replicar el
modelo del Presidente Salvadoreño Nayib Bukele, en la que este le ordenaba a
las empresas que distribuyen energía eléctrica, servicios de telefonía e
internet, no suspender dichos servicios por el tiempo que dure la emergencia
del COVID-19 y poder diferir dichas facturas en viarios pagos.
Sin embargo, esta
medida no fue aprobada en la misma noche que el resto de los programas, debido
a que no hubo consensos entre las bancadas mayoritarias del Congreso de la
República y que forman la alianza parlamentaria que apoya las propuestas del
Presidente Alejandro Giammattei. La razón principal fue que varios de los
partidos más conservadores del país, tales como el PAN, CREO y Unionista se
opusieron férreamente a esta propuesta, pues la misma atentaba directamente
contra los intereses de las empresas distribuidoras de energía eléctrica, así como
a las de telefonía e internet.
Durante esa maratónica
jornada se intentó aprobar una propuesta que fuera menos drástica que la
original, en la cual se buscaba que el gobierno central a través de los
ministerios que regulan esas actividades pudieran negociar de buena fe una
moratoria que beneficiara a los usuarios, sin embargo, dicha propuesta tampoco
conto con suficiente apoyo.
Ante la presión
social, la Junta Directiva del Congreso se vio obligada a tener que discutir
una nueva propuesta, la que posteriormente fue presentada al pleno del congreso
y finalmente fue aprobada con el voto de 140 legisladores, siendo este el decreto
número 15-2020, el cual indica que mientras dure el estado de Calamidad las
empresas públicas y privadas no podrán suspender el suministro de agua, energía
eléctrica, cable e internet, también indica que los usuarios que no estén en la
capacidad económica de realizar los pagos de estos servicios, podrán suscribir
convenios de pago hasta por doce cuotas sin recargo alguno de mora, intereses o
gastos administrativos.
Este decreto fue aprobado
el pasado tres de abril, sin embargo, el Presidente Alejandro Giammattei aún no
lo sanciona para que el mismo entre en vigencia inmediatamente. Extraoficialmente
se sabe que Giammattei lo vetará ya que existen fuertes presiones del sector
empresarial quienes amenazan con realizar cortes en los servicios, especialmente
en lo que se refiere a la energía eléctrica.
Para nadie es un
secreto que Giammattei fue financiado durante la campaña electoral por los
empresarios más poderosos de este país, razón por la cual los Ministerios que
tienen que ver con la economía y con la regulación de los servicios básicos, están
dirigidos por empresarios o personas allegadas a las cámaras más importantes de
Guatemala.
Si bien es cierto
Giammattei cuenta con un alto apoyo popular, el no aprobar estas medidas le
traerá grandes consecuencias, pues este tema mantiene fuertemente dividida la
opinión pública, pues actualmente existe un alto descontento con todas las
distribuidoras de energía eléctrica, tanto por el pésimo servicio que prestan,
como en la percepción de que el precio es excesivamente alto, situación que puede
llevar al extremo de avivar que propuestas de nacionalización como las que
realiza CODECA.

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